"Breve reseña histórica" 1967-2017

Todo comenzó en un quincho cercano....

En el barrio de Los Paraísos Norte Trujuí al noroeste de la ciudad de Moreno entre las calles Éxodo Jujeño, Joaquín V. González y M. Gálvez se encuentra la E.p. N° 45 Esteban Echeverría, muy cerca del cruce Castelar y de la ciudad de San Miguel Partido de General Sarmiento.

El 1° de marzo de 1967 dio sus inicios en un quincho de paja y nailon cedido gentilmente por un comerciante y vecino Don Aurelio Acorrone, donde por más de un año y medio albergo allí a la comunidad educativa de la escuela N° 45.

En 1968 se busca por todos los medios hacer gestiones, entrevistas y  fotografiar el lugar tendientes a lograr que se finalice la obra por medio de un consorcio, una licitación o por el envío de materiales.

El día 3 de febrero del año en curso, el Ministerio de Obras Públicas envía al Sr. Omar Zárate y deja un informe de la obra en construcción.

En ese entonces las escuelas de la zona contaban con terceros y cuartos turnos para escolarizar al total de la matrícula. Se solicita material didáctico, mobiliario, pizarrones y el escudo reglamentario. El Sr. Inspector Jorge Acún tomo todos los recaudos necesarios para dar por finalizada la obra que se había iniciado. 

El dueño del local lo reclama, pues lo había cedido por unos meses y ya se había cumplido el año. La situación se agrava y sin fondos la construcción se suspende.

La escuela funciona en un galpón y en un quincho.

El señor presidente de La Sociedad de Fomento, y principal mentor y constructor de la obra el Sr. Di Líbero, decide donar la construcción al Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires para que se finalice la misma.

El 6 de marzo de 1970 con 12 maestros y 300 alumnos se crea una vice dirección  y se da comienzo al año lectivo en el local del nuevo establecimiento. El 17 de marzo desempeña el nuevo cargo de secretaria la Sra. Yolanda Mirra.

 Por las necesidades económicas y sociales de la comunidad inserta en la escuela, se crea el servicio de comedor escolar en el año 1973. En los años 80, 81 y 82 funciono con tres turnos, luego se creó otra escuela en el vecino distrito y se vuelve a los dos turnos.  Pasan los años y la escuela crece en matricula junto a la comunidad barrial que la habita.

 

 El barrio y la escuela siguen creciendo y cambiando. Según el Censo Nacional de 1991 la zona que se encuentra integrada por veintiséis barrios y la habitan unas 73.000 personas. El barrio poblado por obreros y comerciantes, está conformado por casas de todo tipo, humildes, de veraneo y de descanso para sus propietarios.  La escuela está ubicada a tres cuadras del centro comercial conocido como Cruce Castelar, que nuclea a los principales comercios, la Delegación Municipal, el correo, el Registro Civil y la Comisaría. Del año 1967 al año 1991 la matrícula escolar creció, paso de 157 estudiantes en sus inicios, a contar con 1.010 estudiantes al año 1981 para volver a descender para 1991 a la suma de 638 estudiantes.  Para el año 1992 la escuela festejaba sus Bodas de Plata, que se realizó el día 30 de mayo del mismo año a las 9:00 hs. La escuela para ese entonces contaba con un antiguo escenario de material, que fue demolido allá por los años noventa, para dar inicio a la obra de construcción de las aulas de  5º a 9º año. Para lograr dar lugar a la nueva obra, algunas aulas habitadas en los años ochenta fueron demolidas.

Para el pasado año 2007 concluyeron las obras que dieron albergue la comunidad de la escuela secundaria Nº 54.  

Ya hace cincuenta años que fue creada esta escuela, el tiempo pasó y la tecnología parece haber cambiado algunas cosas, el servicio educativo para la comunidad se sigue brindando con el mismo esfuerzo y amor a través del tiempo, por los que lo profesamos, siempre falta algo, pero las ganas, la voluntad, la vocación y el deseo están y estarán siempre. Quizá sigamos necesitando un patio nivelado, un escenario o un tinglado para guarecernos de la lluvia del invierno y el sol radiante del verano, más allá de todo esto, es mi deseo agradecer a todas las personas que la habitan, el equipo directivo, los docentes, el personal de gabinete, el personal auxiliar, a los estudiantes, familias y vecinos que han luchado y luchan a diario preocupados por mantenerla como si fuera su propia casa, trabajando todos los días, un poquito, con mucho amor. Hoy tengo el gusto y el honor de pertenecer a este grupo, y formar parte desde el momento en que llegue y me bride para afrontar esta labor diaria y ellos me corresponden con el mismo gesto, compartiendo alegrías, tristezas, logros, problemas y soluciones para dar lo mejor que nos sale de alma, en cada proyecto que generamos y emprendemos en la institución educativa….